16 de Junio - Día del Ingeniero y la Ingeniera
12 de junio de 2020
Tiempos de pensar y reconocer impulsos creadores, mentes con visión de futuro y corazón de maestros. El 15 de junio se reconoce a un doctor en química el nacimiento de la carrera de Bioquímica y este 16 de junio se celebra la vida de otro impulsor de conocimiento, al primer ingeniero civil nacional, D. Luis Augusto Huergo. Por eso junio es un mes de celebraciones para esta importante rama del saber; la Ingeniería como disciplina reconoce el 6 de junio, su fecha festiva, por ser el egreso de los primeros doce ingenieros civiles del país en 1870; y el 16 de junio se distingue a los Ingenieros en su día, en conmemoración de la creación de la carrera de Ingeniería, lo que se hizo tomando como base el Departamento de Ciencias Exactas en 1865.

En estos tiempos actuales, donde el ritmo se ha acelerado para algunas disciplinas, con el requerimiento de las comunicaciones globales, los adelantos técnicos y tecnológicos, es importante reconocer a quienes se toma como ejemplo y se continúa su legado. Esta disciplina intelectual y de rigurosa formación, aporta a través del estudio, la experiencia y la práctica, modos de utilizar materiales y las fuerzas de la naturaleza en beneficio de la Humanidad, en contextos éticos, físicos, ambientales, humanos y legales. Ese “ingenium”, que nutre esta especialización, se asienta sobre el precepto de que las personas son capaces de mejorar sus ámbitos y crear las condiciones, las máquinas o artificios mecánicos o electrónicos para desarrollar sus funciones con la idoneidad requerida; así como discernir e inventar con prontitud y facilidad instrumentos necesarios para mejorar la calidad de vida y acción de la comunidad en la que opera y su entorno. La diversificación de las ciencias y sus distintos ámbitos de aplicación nos hace pensar en la Ingeniería desde sus más heterogéneos usos y utilidades, permitiendo plantear nuevas opciones de trabajo acordes a la exigencia de la misión institucional, optimizando los recursos de la organización en toda su capacidad de acción y práctica, logrando mejorar los resultados y efectivizar nuestros servicios. Las especializaciones que requieren los nuevos entornos exigen de los actores sociales aptitudes y habilidades para un trabajo efectivo, cuánto más profesional sea éste, más compromiso se asume como funcionario público, consustanciado con las necesidades de la comunidad, fortaleciendo los lazos de relación que nos convoca a tareas profesionales en beneficios de todos. Valga así el reconocimiento a los funcionarios policiales, que han tomado la profesión de ingenieros e ingenieras para fusionarlas con la vocación policial.

Volver Atrás